1/9/2014

Begin Again


Me ha costado decidirme a ver Begin Again. Es lo que ocurre cuando te venden una película como “la nueva…” o “de los creadores de…”: que piensas que sabes más o menos lo que vas a encontrarte. Y, muchas veces, no es así. O al menos no del todo.

Begin Again es una película bonita, con un final que me ha parecido genial. No es una historia nueva: es la fusión de unas cuantas ideas ya usadas en cine. Y el resultado es bastante interesante. Sobre todo porque, si eres como yo y te planteas los desenlaces posibles para la película, descubrirás que es muy difícil acertar cuál será.

Tiene un par de secuencias que me han gustado mucho, y a un Mark Ruffalo que no puede resultar más adorable. Me ha gustado ver a Keira Knightley un poco menos “intensa” de lo normal, y estoy segura de que su mandíbula le ha agradecido el descanso.

La música de Begin Again, esencial para la historia, está bien pensada y seguro más de uno la encontrará pegadiza. Destaco las letras de las canciones y, particularmente, he disfrutado mucho de la música que “eligen” los personajes en determinadas escenas. No se me ha quedado pegada ninguna canción original, quizás porque no es el estilo de música que disfruto. De todas formas, me ha sorprendido que no terminara tarareando más que ciertos clásicos.

No quiero compararla con Once, pero no puedo evitarlo. Lo cierto es que no me ha dejado tan buena sensación, a pesar de que me lo pasé bien viendo Begin Again. Con ambas me enfrenté a la pregunta: “¿me saldrá miel por las orejas?”. Y con ambas me encontré con que no, que tienen el punto exacto de azúcar.

Y con ambas terminé sonriendo con el final aunque -en este caso- fue porque, de haber terminado como llegué a creer que terminaría... creo que hoy os hablaría de otro modo sobre Begin Again


29/8/2014

La Jetée

Llevo una semana algo nostálgica, recordando algunas de mis películas favoritas. La elección del cortometraje de hoy nace de esa nostalgia: se trata de La Jetée (1962), el cortometraje de Chris Marker que inspiró 12 Monkeys (Terry Gilliam, 1995).


Quizás tenga que ver, también, con el hecho de que se acerca el estreno de Zero Theorem, la tercera película de lo que Gilliam ha definido como su "trilogía distópica", y que tengo muchísimas ganas de ver. Seguro que os contaré sobre ella cuando llegue el momento.

¡Buen fin de semana!

27/8/2014

5 consejos de Tony Gilroy para los futuros guionistas

Tony Gilroy -guionista de dos de mis películas favoritas (Devil's Advocate y Armaggedon)- se sentó hace casi un año con la BBC para aconsejar a los futuros guionistas sobre cómo escribir un blockbuster. He seleccionado cinco de aquellos consejos, que creo que cualquiera que quiera escribir un guión puede encontrar útiles.

Tony Gilroy (7732163606) 

Ve al cine 

"No creo que se pueda aprender de cursos o libros. Has estado viendo películas desde siempre, has llenado tu vida de narrativa (...). Ya lo tienes incorporado. 
Ir al cine, tener algo que decir, tener imaginación y la ambición de hacerlo es todo lo que necesitas. Puedes aprender a hacer lo que quieras".

Inventa, pero sé realista

"La calidad de lo que escribas estará directamente relacionada con tu comprensión del comportamiento humano. Debes convertirte en una especie de periodista de la película que tienes en tu cabeza. Debes reportar sobre ella. Cada escena debe ser real".

Empieza con algo pequeño

"Las grandes ideas no funcionan. Empieza con una idea muy pequeña, sobre la que puedas construir algo".

Aprende a escribir en cualquier sitio y en cualquier momento

"Mi objetivo primordial es estar en mi escritorio. (...) Si lo que escribo va por el lado correcto, no quiero dejarlo. (...) Más que nada, quiero enfrentarme a mi escritorio y no tener miedo de trabajar".

Vive

"Si no tienes nada que decir y si no has hecho nada más que ver unas cuantas pelis, ¿de qué sirve? Sólo puedes escribir sobre aquello que conoces, y eso te puede limitar o abrir muchísimas posibilidades.
Interésate en muchas cosas y sigue interesado. Tengo amplios conocimientos y a la vez muy pocos. Es mucho más interesante cuando los periodistas, policías y doctores se hacen guionistas que cuando lo hace un estudiante de 20 años. Hay excepciones, claro, pero si no tienes nada que decir, ¿entonces para qué estás haciéndolo?"

Podéis leer todos los consejos de Gilroy aquí (en inglés).

25/8/2014

The Lifeguard


Hace un par de años, poco antes de que el proyecto Veronica Mars renaciera de sus cenizas, leí acerca de una película independiente que estaba rodando Kristen Bell. Se llamaba The Lifeguard e iba sobre una chica que, a punto de cumplir los 30 años, abandona todo y regresa a su pueblo para reencontrarse con su época más feliz. 

Como buena película independiente, sabía que cuando viera The Lifeguard me iba a encontrar con algo que me iba a hacer pensar y reflexionar. Y no me equivocaba. Me encontré con una película que me habló de algo que conozco bien -que todos conocemos bien-, que es esa necesidad de sentirse libre y vivo. Y de lo contagiosa que es.

Kristen Bell está genial. Su papel no es fácil: se trata de alguien que está escapando de algo que le hizo daño y se está intentando refugiarse en una época que la hizo feliz. Alguien que no es consciente de que en el proceso está “afectando” las vidas de aquellos a su alrededor. Y que, en su necesidad de sentirse niña de nuevo, no está pensando demasiado en las consecuencias.

The Lifeguard no trata el tema a la ligera, como se suele hacer en las comedias; pero tampoco creo que esté criticando la actitud del personaje. Simplemente nos muestra qué la lleva a eso, qué ocurre después, y nos dice que hay que seguir adelante y buscar lo que nos haga felices. 

A pesar de pasar gran parte de la película con un nudo en el estómago (e imaginando correctamente lo que iba a suceder), al final me he quedado con una buena sensación. Temía que no fuera así, lo confieso. The Lifeguard tiene momentos duros, y quizás al final todo se resuelva demasiado fácil; pero a veces la vida es así y los problemas tienen soluciones mucho más simples de lo que creemos.


22/8/2014

Dust

Alan Rickman tiene, posiblemente, una de las voces más inolvidables de la historia del cine. Es nombrarle y, automáticamente, todos pensamos en esa voz. Infalible. Hoy os traigo un corto con él como protagonista, pero en el que no le escucharéis decir ni una palabra. Al menos no literalmente ;)

Dust, de Ben Ockrent y Jake Russell me ha resultado perturbador y hermoso a partes iguales.


Buen fin de semana.